
Nos preguntamos menos frecuentemente de lo que deberíamos cuáles son las amenazas a las que nos enfrentamos al usar el internet y cómo podemos mitigar los riesgos. Existe mucha gente especializada en diseñar software o programas maliciosos llamados malware con la intención de obtener un beneficio propio. Aquí hablaremos de los diferentes tipos.
La ingeniería social es una metodología implementada para hacer creer al usuario que está ingresando información a una página legítima mientras sus datos son robados. Por ejemplo, proporcionar tu número de tarjeta a una página muy similar a una entidad de gobierno, para después darse cuenta que alguien estaba robándose esa información.
Los caballos de Troya son programas que parecen legítimos y descargamos de internet con un solo click (generalmente se envían por correo) pero que en realidad instalan software malicioso en nuestra máquina.
Un ransomware es una metodología que congela los programas de nuestra computadora y pide una recompensa a cambio para liberarlos.
Un ataque DDOS (o distribuido) es cuando varias computadoras «reclutadas» de forma secreta sin que se enteren los usuarios piden información a un servidor al mismo tiempo, saturándolo e imposibilitando que la gente que en realidad necesita usar el portal pueda hacerlo.
Para mantener nuestra seguridad online se recomiendan los siguientes pasos:
- No descargar nada que no estés 100% seguro de su origen.
- Cambiar de contraseñas cada mes y tener una contraseña diferente para cada sitio.
- No proveer información personal en sitios que parecen legítimos pero no lo son (estar atentos).
- Instalar sistemas antivirus y firewall en la computadora.