Una red se configura por varias computadoras que están enlazadas entre sí. Pueden conectarse gracias a un bus o a una computadora central y así entrar en contacto unas con otras, compartiendo datos y transmitiendo información. Para esto es necesario el cableado que las conecte. Pero entonces, ¿cómo es posible que hoy en día ya no utilizamos cables? Bueno, en realidad los seguimos utilizando, aunque también se ha implementado la comunicación a través de antenas.
Los repetidores son dispositivos que extienden a una red para conectar a las computadoras que la conforman. También, los «routers» o encaminadores tienen la función de direccionar los datos enviados a los receptores destinados para facilitar la comunicación.
La World Wide Web en realidad simplemente es una red de redes interconectadas que permite que los clientes (nosotros) obtengamos y proveamos información a servidores que nos atienden. En realidad, cuando accesamos una página de internet nos estamos comunicando con la persona de alguien más que está en cualquier parte del mundo. Estos servidores nos reconocen por la dirección IP con la que se acompañan los datos enviados y así obtenemos una respuesta de regreso.
