Las computadoras son autómatas complejos integrados por varias piezas funcionales. El disco duro es donde se almacenan los datos y programas. La memoria es un espacio constituido por celdas que guardan memoria y se pueden encontrar con su dirección correspondiente. La Unidad Central de Procesamiento (CPU) se encarga de cargar datos del disco duro e interpretarlos y ejecutar instrucciones con el uso de la memoria central.
Para detallar un poco más cómo se lleva a cabo este proceso, conviene mencionar que la CPU consta de tres partes: la unidad aritmético/lógica que hace comparaciones entre datos y lleva a cabo operaciones, la unidad de control que ejecuta programas y la unidad de registros (que almacena temporalmente información). La CPU y la memoria se conectan por medio de un bus que transmite bits de ida y regreso, posibilitando la obtención de instrucciones de la memoria para ejecutar acciones.
También, por medio de un bus central la CPU puede conectarse con otros dispositivos. Entre la CPU y el dispositivo existe una controladora que maneja la conexión entre los dos. Y así, cada que utilizamos un teclado, mouse, pantalla o USB estos mismos interactúan con nuestra computadora para brindarnos una utilidad fructífera y funcional.
